No tengo ganas

Por: Psicóloga Gabriela Jiménez Vera

Esta frase es tan frecuente, sobre todo en mujeres, y es uno de los motivos que genera problemas de pareja. Con esto, no quiero ratificar los mitos de “los hombres siempre tiene ganas” y “las mujeres son siempre frías”, no es así. El deseo sexual se relaciona con muchas variantes, la más importante son las hormonales y los cambios que se tengan. Pero el cansancio, el estar emocionalmente mal, enojado, triste o preocupado, así como el padecer alguna enfermedad, lleva a que el deseo sexual no se presente.

Es válido no tener ganas, el punto es que llega a ser un hábito, un acto egoísta, donde solo se piensa en “yo no quiero”, sin consideración a la pareja. Hay muchas mujeres y hombres que dicen: “Si no tengo ganas, por qué debe ser a la fuerza”. Y tienen toda la razón, no tiene que ser así. Pero tampoco el otro se tiene que aguantar sus ganas. Entonces, ¿quién tiene la razón? Ambos. No se puede obligar al otro a que tenga deseo sexual, pero tampoco a no tenerlo.

La vida sexual es un factor importante en la pareja y es normal atravesar por cambios, pero es una línea muy delgada el llegar a un pensamiento unilateral: “si yo no quiero, tú tampoco tienes que querer”. Se necesita llegar a un acuerdo y no dejar de ser empático con la pareja.

Pareja sin deseo sexual

¿Cómo lograr acuerdos en pareja?


Primero, pregúntate: ¿Mi pareja tiene que sentir o desear lo mismo que yo? ¿La frecuencia sexual es gratificante para ambos? ¿Puedes identificar qué afecta tu deseo sexual: cansancio, pleitos con la pareja, problemas laborales, económicos, de salud? ¿Qué has hecho para solucionarlos?
corazón remendado

Si quieres aprender a adaptarte a los cambios por lo que atraviesas como persona y pareja, te invito a llamar al Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales, al 800 911 66 66, opción 3.


El servicio es gratuito y estamos las 24 horas, o bien, escríbenos a centrodiagnostico@serfelizsisepuede.com.mx